Diane Arbus
Diane Arbus (1923 – 1971)
Diane Nemerov nace en Nueva York, en una adinerada familia judía, casándose muy joven, con Allan Arbus. Ambos se dedicaron a la fotografía abasteciendo de imágenes a revistas de moda como Esquire, Vogue y Harper’s Bazar. Sin embargo, la pareja se desintegra al rededor de los años cincuenta y Diane emprende su propio camino, dejando el mundo del glamour y la luz para incursionar en el espacio marginal de los personajes que la sociedad prefiere no ver y niega su representación simbólica, signándolos a la oscuridad.
Se identifican cuatro ejes temáticos fundamentales en la obra de la fotógrafa: la deformidad, el transformismo, los ritos sociales y ceremonias; y la máscara y enfermedad mental (Cuesta 2006). En todos los casos su acercamiento fue siempre respetuoso y sin afectación. Si bien cada una de estas directrices en su obra tiene una importancia particular, nos interesa principalmente destacar aquella en la que retrató a los travestidos con toda dignidad. Fue la primera cámara que logró acercarse a su cotidianidad, a su propio espacio y presentar sus perfiles como integrantes activos de la sociedad. Así como Baudelaire y sus Flores del mal, abrieron un nuevo campo estético en la poesía y la literatura universal, Arbus ha revolucionado el concepto de belleza más allá de los parámetros de lo normalizado.
Sus fotografías nos muestran la “verdad desnuda”, pues los distintos personajes que se develan ante su lente entregan lo más íntimo que es la esencia de su identidad: su cuerpo, pero asimismo abren la puerta hacia lo íntimo, sus ruleros, su comedor, su habitación. Ello parece indicar la confianza y la sencillez con que Diane Arbus se acercaba a estas personas, confianza y sencillez que era retribuida. Se ha señalado de su obra que una de sus cualidades, al igual que Velázquez, era humanizar lo que la sociedad veía como mostruoso y que para ella tan sólo era una dimensión más en que se manifestaba lo humano. Sus vínculos con sus personajes de arte se hacían personales porque verdaderamente les profesaba un gran afecto.
En este sentido, Diane Arbus es un ejemplo de aquellas personalidades que han abierto campo en la dimensión de lo simbólico para aquellos a quienes no se les considera ciudadanos plenos y específicamente para los travestis y grupos trans, al representarlos como son, personas de carne y hueso que merecen igual respeto y consideración que cualquier otro ser humano.
Referencias:
Cuesta, Mery. “Diane Arbus: latidos compartidos”. La vanguardia digital.
Galería de fotografías de Diane Arbus con temática trans

